¿Qué es un hematoma ótico?
Un hematoma es una acumulación localizada de sangre confinada dentro de un órgano o tejido. Un hematoma ótico es una acumulación de sangre, ya sea fresca o coagulada, dentro del pabellón de la oreja (parte superior de la oreja). Cuando hay un hematoma, el pabellón de la oreja se ve muy grueso y esponjoso. La hinchazón puede afectar todo el pabellón de la oreja o solo una zona de la oreja.
¿Qué causa un hematoma auricular?
La oreja externa tiene una capa de piel a cada lado y una capa de cartílago entre ambas. Los vasos sanguíneos discurren justo debajo de la piel. Cuando algo irrita el conducto auditivo, el gato reacciona rascándose o sacudiendo la cabeza. Si se sacude de forma excesiva o violenta, puede romperse uno o más vasos sanguíneos, lo que provoca sangrado en el espacio entre el cartílago y la piel de la superficie interna de la oreja.

La mayoría de los gatos que desarrollan un hematoma ótico padecen una infección, alergia u otra afección inflamatoria del oído que provoca rascado excesivo y sacudidas de cabeza. En algunos casos, puede haber un cuerpo extraño alojado en el conducto auditivo, como una garrapata o un trozo de hierba. También es posible que un cuerpo extraño haya desencadenado las sacudidas y que posteriormente se haya desprendido. Los gatos con trastornos hemorrágicos o de coagulación también pueden desarrollar un hematoma ótico, con o sin antecedentes de traumatismo.
¿Cuál es el tratamiento para un hematoma ótico?
Muchos hematomas auriculares se tratan mediante cirugía. La técnica quirúrgica concreta varía según las circunstancias individuales y la preferencia del veterinario, pero siempre incluye estos pasos básicos:
1. Se extrae la sangre del pabellón auricular. Esto se logra realizando una pequeña incisión en cada extremo del hematoma. Se puede introducir un tubo de drenaje a través del hematoma y suturarlo a la oreja para eliminar cualquier resto de sangre o suero que se acumule en la zona. Como alternativa, se puede incidir la piel que recubre el hematoma y abrirla por completo.
2. Se elimina el espacio donde se acumuló la sangre. Esto se logra colocando una serie de suturas (puntos) que atraviesan completamente el pabellón auricular, uniendo ambas capas de piel al cartílago.
3. Se estabiliza el pabellón auricular para prevenir daños mayores. Esto puede lograrse con un vendaje u otro material aplicado directamente sobre la oreja, o bien, vendando la oreja contra la cabeza. Sacudir la oreja después de suturarla en este momento puede causar daños adicionales.
Si se encuentra una causa subyacente, como una infección, alergia o cuerpo extraño, se tratará una vez que se corrija el hematoma.
¿Qué tratamiento de seguimiento es necesario?
Su veterinario podrá retirar los tubos de drenaje o vendajes entre 3 y 14 días después. Es posible que queden uno o más orificios de drenaje o incisión, que cicatrizarán con la formación de tejido cicatricial. Las suturas se retirarán a las dos semanas si la oreja está completamente cicatrizada; en casos graves, algunas o todas las suturas podrían dejarse colocadas hasta dos semanas más.
Si se produce secreción en las zonas de la cirugía antes de que cicatricen, debe limpiarse con un jabón suave. Si hubo infección, será necesario revisar el conducto auditivo para asegurarse de que se haya resuelto. De lo contrario, podría formarse otro hematoma.
¿Qué ocurre si un hematoma ótico no se trata?
Si no se trata, el hematoma puede reabsorberse lentamente, pero la inflamación asociada dañará los tejidos circundantes de la oreja, provocando una deformación que puede adquirir forma de coliflor y obstruir el conducto auditivo. Cuanto más tiempo permanezca sin tratar, mayor será la probabilidad de daños permanentes y deformación. Los hematomas auriculares son muy dolorosos y, por el bienestar del gato afectado, deben tratarse de inmediato.
¿Se puede drenar la hinchazón simplemente?
El drenaje puede proporcionar una corrección temporal, pero en la mayoría de los casos, el hematoma reaparecerá en uno o dos días. Se puede recurrir al drenaje si el hematoma es muy pequeño o si el paciente no puede someterse a cirugía por algún motivo. Si se opta por el drenaje, prepárese para acudir a su veterinario varias veces, ya que suele ser necesario repetirlo. Este tratamiento puede llegar a eliminar el problema, aunque tardará más en conseguir el mismo resultado que con la cirugía. En estos casos, se suelen recetar antiinflamatorios.
NOTA: Este contenido fue traducido de su versión original en inglés utilizando una herramienta de traducción basada en navegador. Está pendiente una revisión completa del idioma y es posible que haya inconsistencias menores o errores de redacción.
© Copyright 2025 LifeLearn Inc. Utilizado y/o modificado con permiso bajo licencia. Este contenido, escrito por LifeLearn Animal Health (LifeLearn Inc.), está autorizado a esta clínica para uso personal de nuestros clientes. Queda prohibida cualquier copia, impresión o distribución sin el consentimiento expreso por escrito de LifeLearn. Este contenido no contiene toda la información disponible sobre los medicamentos mencionados y no ha sido revisado por el Centro de Medicina Veterinaria de la FDA ni por la Dirección de Medicamentos Veterinarios de Health Canada. Este contenido puede ayudar a responder preguntas frecuentes, pero no sustituye el consejo médico ni una consulta o examen clínico adecuado de su mascota por parte de un veterinario. Si tiene alguna pregunta o inquietud sobre la salud de su mascota, comuníquese con su veterinario. Última actualización el 10 de enero de 2022.