Infecciones de oído en perros (otitis externa)

By Joshua R. Saldaña, DVM; Malcolm Weir, DVM, MSc, MPH; Amy Panning, DVM; Ernest Ward, DVM

¿Qué es la otitis externa? 

La otitis externa es una infección del conducto auditivo externo (infección del oído externo) y es uno de los tipos de infecciones más comunes en los perros.

Algunas razas, en particular aquellas con orejas grandes, caídas o peludas, son más propensas a las infecciones de oído (por ejemplo, los cocker spaniels, los caniches miniatura y los pastores ingleses antiguos), pero pueden ocurrir en cualquier raza.

¿Cuáles son los signos clínicos de una infección de oído?

Las infecciones de oído causan dolor e incomodidad, y los conductos auditivos son sensibles. Muchos perros sacuden la cabeza y se rascan las orejas, intentando eliminar la suciedad y el líquido del conducto auditivo.

Los oídos suelen enrojecerse e inflamarse, y pueden desarrollar mal olor. Es frecuente que se produzca una secreción negra o amarillenta. En casos crónicos, los oídos pueden presentar costras o engrosamiento, y los conductos auditivos suelen estrecharse (estenosis) debido a la inflamación crónica.

Los síntomas de una infección de oído son similares a los de los ácaros: secreción negra, rascado y sacudidas de cabeza. Sin embargo, las infecciones por ácaros son más comunes en cachorros. Los perros adultos pueden contraer ocasionalmente ácaros de cachorros o gatos infectados. Los ácaros crean un ambiente en el canal auditivo que suele derivar en una infección bacteriana o fúngica secundaria.

¿Puedo tratar estos síntomas simplemente con gotas para los oídos de venta libre?

No, su veterinario debe diagnosticar la causa exacta del problema para seleccionar el tratamiento adecuado. Existen varios tipos de bacterias y al menos un tipo de hongo que comúnmente causan infecciones de oído. Conocer el tipo de infección presente permite elegir mejor el medicamento para un tratamiento más eficaz.

En ocasiones, el problema puede deberse a un cuerpo extraño, un pólipo o un tumor, y el tratamiento farmacológico por sí solo no lo solucionará. Es necesario examinar a su perro para asegurarse de que el tímpano esté intacto. Si el tímpano está perforado, la administración de ciertos medicamentos puede provocar pérdida de audición. Su veterinario puede detectar una perforación mediante un examen exhaustivo del oído.

¿Cómo se diagnostican las infecciones de oído?

Su veterinario podría examinar el conducto auditivo con un otoscopio, un instrumento que proporciona aumento e iluminación. El otoscopio ofrece una buena visión del conducto auditivo y permite al veterinario determinar si el tímpano está intacto y si hay un tumor o algún cuerpo extraño en el conducto.

Si hay mucha suciedad, secreción o inflamación en el conducto auditivo, puede resultar imposible realizar una exploración completa. En ese caso, o si los oídos le duelen mucho y su perro se niega a que le examinen, puede ser necesario sedarlo o administrarle anestesia general.

Su veterinario podría examinar el material del conducto auditivo bajo el microscopio. El examen microscópico es fundamental para elegir el medicamento adecuado para tratar la inflamación del conducto auditivo. En infecciones de oído graves o crónicas, se suelen utilizar cultivos y pruebas de sensibilidad para determinar qué microorganismos están presentes y asegurar que su perro reciba el medicamento correcto.

¿Cómo se tratan las infecciones de oído?

El examen otoscópico y los resultados de la citología le indican al veterinario cómo tratar a su perro. Si hay un cuerpo extraño alojado en el conducto auditivo, se puede sedar al perro para extraerlo. Se pueden recetar medicamentos específicos para bacterias (antibióticos) u hongos (antifúngicos), y algunos medicamentos combinan antibióticos y antifúngicos con un antiinflamatorio.

Es importante identificar cualquier enfermedad subyacente que pueda haber provocado una infección de oído. Las alergias están presentes en hasta el 43 % de los casos de infección de oído, especialmente en infecciones crónicas o recurrentes, y entre el 65 % y el 80 % de los perros con alergias alimentarias padecen estas infecciones. Problemas hormonales como el hipotiroidismo también pueden causar infecciones de oído recurrentes. Si su veterinario sospecha una enfermedad subyacente, debe diagnosticarla y tratarla, de lo contrario, su perro seguirá teniendo problemas de oído.

El conducto auditivo puede obstruirse cuando una infección se agrava y se vuelve crónica, una afección conocida como hiperplasia o estenosis. Si el conducto auditivo está inflamado, los medicamentos pueden penetrar en él con dificultad o incluso imposibilidad. Algunos medicamentos pueden ayudar a reducir la inflamación y abrir el conducto en algunos perros, pero en la mayoría de los casos finalmente se requiere cirugía.

La cirugía más común es la resección lateral del oído, en la que se extirpa la parte vertical del conducto auditivo y se limpia el conducto horizontal de tejido inflamado. La extirpación del conducto vertical es relativamente sencilla, pero la eliminación de grandes cantidades de tejido del conducto horizontal es más compleja. En algunos casos, es necesario extirpar todo el conducto auditivo (ablación total del conducto auditivo), lo que puede provocar una pérdida auditiva permanente.

¿Cuál es el pronóstico?

Casi todas las infecciones de oído en perros que se diagnostican y tratan pueden controlarse con éxito. Sin embargo, si la causa subyacente permanece sin identificar y sin tratar, el pronóstico es menos favorable. Es posible que se necesiten varias revisiones antes de lograr un resultado satisfactorio.

Si no se trata, una infección de oído puede provocar un hematoma auricular, en el que se rompen los vasos sanguíneos del pabellón auricular, causando una inflamación dolorosa que requiere tratamiento quirúrgico. Las infecciones profundas del oído pueden dañar o perforar el tímpano, provocando una otitis interna e incluso pérdida auditiva permanente.

NOTA: Este contenido fue traducido de su versión original en inglés utilizando una herramienta de traducción basada en navegador. Está pendiente una revisión completa del idioma y es posible que haya inconsistencias menores o errores de redacción.

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